Escondido entre los verdes de la Serra d’Espadà, a pocos kilómetros de Alcudia de Veo, se encuentra el despoblado de Jinquer, un lugar detenido en el tiempo donde la historia y la naturaleza se unen para ofrecer una experiencia única al visitante.
De aldea viva a pueblo fantasma: el caso de Jinquer
Jinquer fue en su origen una pequeña alquería islámica, cuyo nombre significa “cabaña” o «granero». Durante finales del siglo XIX y comienzos del XX llegó a alcanzar su máximo apogeo, con alrededor de 28 viviendas y más de un centenar de habitantes que vivían principalmente de la agricultura y la ganadería.

Su declive llegó durante la Guerra Civil Española. En plena contienda, el avance de los frentes y los bombardeos forzaron la evacuación de sus vecinos, que tras la guerra ya no pudieron volver debido al estado en el que se había quedado el pueblo. Desde entonces, Jinquer quedó abandonado y poco a poco fue cubriéndose por la vegetación, convirtiéndose en uno de los ejemplos más evocadores de pueblo fantasma de la provincia de Castellón.
Patrimonio y memoria
Hoy, lo que queda de Jinquer es un conjunto de ruinas cubiertas de hiedra y musgo que permiten al visitante imaginar cómo fue la vida allí hace más de un siglo. Entre los vestigios más destacados se encuentra la iglesia de la Inmaculada Concepción. Hoy conserva una sola nave sin techo, que se alza como el principal testigo del pasado de Jinquer.

También se conservan fragmentos de casas, muros y calles que permiten reconstruir, mentalmente, la fisonomía original del pueblo. A pocos pasos, se alzan los restos del castillo de Jinquer, una fortificación de origen musulmán que aún vigila desde lo alto del valle del río Veo.
En las colinas que rodean el despoblado, trincheras, nidos de ametralladoras y estructuras defensivas salpican el paisaje, recordando que esta zona fue escenario de intensos combates durante la Guerra Civil. Entre estos restos destaca la placa en homenaje a los hermanos Luciano y Mariano García Sánchez, soldados fallecidos en 1938.

Turismo y naturaleza
El pueblo abandonado de Jinquer forma parte del Conjunto Memorial Jinquer-La Almenarilla, un ámbito que incluye diversos puntos de interés histórico y natural en torno al antiguo pueblo y su entorno. Existe una ruta senderista señalizada de aproximadamente 5 km, ideal para quienes deseen combinar historia, paisaje y actividad al aire libre. El recorrido puede completarse en unas 2 horas, dependiendo del ritmo y las paradas. La ruta, atraviesa bosques de pinos y alcornoques, campos cultivados abandonados, así como zonas con vistas sobre el valle del río Veo.

La experiencia de visitar Jinquer no es solo una excursión más, es un paseo por la memoria y la naturaleza. Un lugar donde la historia acompaña en cada paso.





